Por el Bienestar y la Estética

Cada uno de nosotros tiene una motivación diferente para comenzar a cuidarse; algunos lo hacen por sí mismos, por otros, por vanidad, por salud. Sea cual sea la motivación, el comenzar a cuidar de uno mismo siempre se bienvenido pero no es fácil.

Por lo general, es cuando te decides a comenzar algo por tu bien que aparecen todos los obstáculos en el camino. Así comienzan los "comenzaré el lunes", "mañana parto", "con probarlo una vez no me hará nada", etc. De esa manera, el primer ingrediente para comenzar la baja de peso es la propia voluntad. Es una intención propia, un deseo personal: "quiero bajar de peso", "quiero verme mejor", "quiero sentirme mejor conmigo mismo", "quiero perder grasa". Como es algo que añoramos para nosotros mismos, no viene al caso derivar la responsabilidad en terceros. Con esto quiero decir que si me salgo de la dieta alimentaria no es por culpa de la persona que me ofreció tal o cual plato de comida, sino que es mía por tomar la decisión de comérmelo a pesar de tener total certeza de que no debo. Tampoco puedo responsabilizar a mi P.T. (Personal Trainer), kinesiólogo o gimnasio, porque el ejercicio no me funciona si realmente no me he esforzado lo suficiente (hacer ejercicio una o dos veces la semana, o de vez en cuando no sirve de nada).

¿Ya lo notaron? ¡Exacto! Dieta y ejercicio. Ambas cosas son complementarias y no excluyentes, para nada. Aquí quiero aclarar que mi dieta no es dejar de comer, eso es peor. Cuando tu cuerpo pasa muchas horas de ayuno comienza a almacenar reservas calóricas de lo que sea que comas. Si pasas más de 4 horas sin comer algo, no es de extrañar que pienses que "incluso el agua te engorda".

Mi intención es comer pequeñas porciones cada 3 a 4 horas, priorizando consumo de proteínas y de vegetales de bajo contenido en hidratos de carbono. Aumentar la ingesta de líquidos (en la misma frecuencia), principalmente agua. Por otro lado, realizar actividad física un mínimo de 3 veces a la semana, dos de ellas con P.T. enfocado a la tonificación y la pérdida de porcentaje de grasa. Aquí me detendré y aclararé que no estoy obesa, pero sí en el límite inferior del sobrepeso; mis caderas y rodillas están sufriendo así que la tonificación y la pérdida de grasa en zonas estratégicas es fundamental, además me casaré pronto y quiero que el vestido me quede bien.

Así entonces comenzamos.

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