Los preparativos

Cuando comienzas una dieta, algo importante son los preparativos para llevarla a cabo. Primero debes escoger el tipo de pauta alimentaria que deseas llevar y que sea más adecuada para ti; luego debes estudiarla detalladamente y asegurarte de que podrás cumplirla, ya sea desde el punto de vista de la voluntad, de los gustos alimenticios y, naturalmente, monetario. Recuerda que comer sano cuesta caro.

Particularmente he seleccionado el controversial "Plan Dukan". Pero atentos que no es para cualquiera. Por esta razón, siempre sugiero un chequeo médico primero, particularmente para asegurarte de que tu función renal y niveles de colesterol son los adecuados para iniciar el plan. Lo que quiero decir con esto es que si alguno de los dos no esta bien, mejor compensar primero y consultar con tu médico tratante si la dieta es adecuada para ti. ¿Por qué? Bueno, eso es básicamente porque el "Plan Dukan" consiste en la alternancia de consumo exclusivo de proteínas con consumo de proteínas más verduras, restricción de hidratos de carbono y aumenta en la ingesta de consumo de líquidos. Así que, te lo repito, para esta dieta, si no tienes salud y voluntad, mejor ni siquiera pienses en ella. Además...

¡Alerta de dolor monetario!


¡Si! Es una dieta costosa. Prácticamente todo lo que gastas en golosinas y vicios se te va comprando carnes magras y verduras de calidad.

Pese a todo lo anterior, he pasado a la fase de preparación y me he decidido a llevar a cabo este desafío.

¿De qué se trata?

Pues bien, resulta que pasé el primer día de dieta comiendo liviano y preparando el plan de alimentación adecuado. Se me fueron 3 horas del día construyendo mi planilla de recordatorios, prohibiciones y permisos para no errar por omisión. Aquí les dejo una imagen (¡me encanta como quedó!)


El Plan consiste en cuatro fases cuya extensión varía según los objetivos que deseas obtener. La primera fase es la de ataque, la cual puede variar entre 3 y 7 días. Para determinar su duración, primero debes conocer tus parámetros, ya que la cantidad de kilos a perder determina cuánto durará esta etapa para ti. Me compré una pesa que simula una bioimpedanciometría y esto fue lo que obtuve:

Peso 67,9 kilogramos
Grasa 26,3% (mi objetivo es bajarla)
Agua 51,3%
Musculatura 37,5% (pretendo aumentarla)

De acuerdo a esta información, he estimado que mi pérdida de peso objetivo son unos 8Kg, asociado a pérdida de % de masa grasa y aumento de % de masa muscular. En consecuencia, la extensión de mi fase de ataque será únicamente de 3 días. Si tu intención es perder 10Kg o más, deberías considerar de 5 a 7 días para la primera parte, pero te aviso que es bastante difícil cumplir con ella. ¿Por qué? Bueno, si observas la imagen verás que la fase de ataque (en amarillo) consiste en consumo exclusivo de proteínas con ingesta aumentada de líquidos. Lo positivo es que es a libre demanda, así que si eres carnívoro (como yo) es tu fase feliz y no pasas hambre.

Pasados los 3 días, tendré que controlar mis parámetros nuevamente para dar inicio a la segunda fase, fase crucero, cuya extensión depende de cuánto me tarde en llegar al peso objetivo para mí:

Peso Objetivo: 59 kilogramos (Dios mediante, habiendo bajado % de masa grasa y mantenido o aumentado % masa muscular)

Al cumplir la meta de peso, se continúa con la fase tres: Fase de Consolidación. Si quieres evitar el rebote, cumple al pie de la letra con esta parte. Aquí hay que cubrir 10 días por cada kilo de peso perdido. Así que, asumiendo que llegaré a perder los 8Kg que me he propuesto, mi fase de consolidación durará 80 días, es decir, 2 meses y medio aproximadamente. ¡Uff! Lo bueno es que estamos a mediados de año y no me toca ninguna festividad importante en ese transcurso.

Finalmente, iniciará la fase más larga, ya que es eterna, llamada fase de estabilización, que básicamente es una repetición de la fase anterior con cuatro reglas inquebrantables.

¿Qué hice el primer día, además de planificar?


¡Me fui de compras al supermercado! Mi refrigerador estaba vacío, así que me hice una lista de lo que necesitaría para las próximas dos semanas (el refrigerador no me da para más), y partí rumbo al supermercado.

¡Me demoré una hora y media! Es que me lo tomé con calma, busqué y encontré casi todo lo que necesitaba. Me faltaron algunas verduras, tal vez por la época del año. Ya había hecho la dieta una vez en el pasado, así que con esa experiencia en mente me olvidé de mi odio por las gaseosas y compre la Coca-Cola light... oh! más te vale que tú también lo hagas.

Solo comentaré brevemente la depresión que me sobrevino luego de pagar el supermercado.

¿Consejos?

Odio que la bebida pierda el gas, así que compro latas y así me aseguro que no traspasaré la porción diaria. Ya dije que no es de mi predilección, pero es necesaria para no morir en el proceso. Recuerda que casi no se consumen hidratos de carbono y, llegando al tercer día, el cuerpo los echa en falta. Aquí la Coca Cola light ayuda bastante.

Escoger carnes magras con 5% de grasa o menos.

En relación a los lácteos, preferir los que son sin lactosa. Cada día es más común la intolerancia, además que si consumes con lactosa se te limita a 2 diarios, en cambio sin lactosa podríamos pasarnos a 3 al día. En mi caso soy intolerante, así que igualmente serán sin lactosa.



Ese fue todo mi proceso de preparación, pero los comentarios son bienvenidos si es que hay dudas al respecto. Puede que olvidase alguna cosa.

¡Saludos!


Comentarios