Ataque: Día 4

Ayer fue un día muy poco productivo. No tenía muchas energías para hacer la mayoría de las cosas que suelo hacer. Digamos que el cuerpo ya me estaba pidiendo a gritos azúcar... y la coca-cola light parecía no ser suficiente. Finalmente me di cuenta que estoy teniendo tan poco apetito que me había olvidado de comer... pasar muchas horas de ayuno no es bueno.

Así, entonces, volví al sistema de alarmas por hora para recordar que tenía que comer.

Tuvimos una reunión de amigos, imagínense lo que es ver comer y beber a todo el mundo, sin uno poder probar bocado.  ¡En fin! luego de unas horas recordé que mi cena había sido bastante liviana porque comenzó a darme hambre.

Gracias a Dios pronto comienza la dieta con verduras... ya las extraño.

Comentarios